miércoles, septiembre 10, 2008


Calor y Zancudos

Te voy a contar el día, estos de tanto calor, donde se va la luz y llegan los zancudos. Entonces te imagino un poco serio, incomodo y apurado. se me ocurre Bautizarte con el nombre de “El acalorado impredecible”. Porque todos en mi vida tienen un nombre ficticio, uno que los hace parte de mis cuentos..Por ejemplo mi hijito se llama: -El niño que vive en el sótano”
Entre todos los personajes de mi vida, el Impredecible acalorado, parece necesitar más de mi atención que cualquiera. Quizás porque ambos intuimos, una vez, que si debíamos ser fieles a algo en la vida, Este seria a los dictados del corazón. Y ahora nuestros corazones laten muy fuertes en busca de un no se que. Por eso los días en que se va la luz y además hace calor y hay zancudos, te me vuelves un camino misterioso dentro de un bosque, dentro de un cuento, dentro de mi cabeza, te me vuelves un imposible de consolar, siempre una silueta lejana en la distancia, un infinito que no puedo alcanzar, algunas veces, si tengo suerte, y me imagino que algo predecible y fresco pueda suceder, unos segundos antes que de nuevo te transformes en un cause de río arriesgado y rebelde. yo te invento una brisita para espantar los zancudos y el calor.

2 comentarios:

Lémur dijo...

mmmmmmmmmhhhhhhhhh...!!! qué rica brisa, refresca... jejejeje

¡PLAFFF! Ouch, un zancudo, pobrecito...

Marcelo dijo...

Y tal vez tengas la magia suficiente para apartar a esos molestos zancudos! Y quedarte con él.
Un saludo