jueves, diciembre 28, 2006

parte III
Ambos solían visitar la biblioteca publica una vez al mes, para
retirar tres libros para cada uno.Su madre siempre buscaba los de arte, historia, algunos escritores africanos, Hindúes. Pablo por su parte estaba mas interesado en
cualquier cosa que le saltara a la vista, religión, magia, ciencia.Aquella tarde recorrió los anaqueles sin mucho animo, como siempre no buscaba nada preciso, solo echaba una ojeada sobre los lomos de los libros para leer rápidamente los títulos, mas por casualidad que por su nombre saco un libro del montón que titulaba "muchas vidas, muchos maestros", lo abrió en cualquier pagina y tuvo la certeza que era
precisamente lo que quería leer.El libro narraba la historia de un Siquiatra reconocido que había hecho experimentos a través de la hipnosis y había traído a la memoria presente de sus pacientes, acontecimientos importantes de otras vidas pasadas, llegando a la conclusión que hasta no solventar los karmas o deudas espirituales, la persona seguiría reencarnando una y otra vez.Pablo se acerco al oído de su madre y le dijo en susurro.-No quiero reencarnar mas, quiero saldar mis deudas con todos aquí y ahora.Como Maria, la madre de Jesús, así se sintió su madre en aquel
momento, espectadora del camino duro y empinado que tendría que recorrer su hijo, hasta alcanzar la puerta al mundo de nunca volver.Dios también se confabulaba con el,los amigos de Pablo eran toda clase de gente extraña, un fanático de la religión Hindú que profesaba un vegetarianismo extremo , con quien conoció el templo y los Pundit,pero que en la practica la vida de este hombre no compaginaba para
nada con lo que predicaba.Un hombre de barba blanca que leía la mano, un astrologo, algunas clases de yoga mental, un hombre Rasta que hacia hechizos, estos eran
sus amigos que ha cada tanto tiempo le llegaban y le hacían ver un
mundo paralelo y sobrenatural, que para el ya eran conocidos, pero
algo no le cuadraba aquí, las cosas ni funcionaban con la coherencia
necesaria para manifestarse de la forma correcta.lo que el buscaba, no estaba afuera, nadie podía proporcionárselo, ni las lecturas, ni las personas, algo en su interior le gritaba, mirar adentro..mas adentro y mas.La mañana de un sábado sonó el telefono, era una amiga que los invitaba para una cena en su casa con motivo de su cumpleaños
Pablo estuvo largo rato tratando de escoger la ropa, no sabia por que
pero deseaba sentirse a gusto y verse bien.Ya en la fiesta, de pronto mientras conversaban todos y reían, Pablo vio llegar aquella princesa que exhalaba un olor tan calido, tan esplendido y floral, de unos 18 anos, pero aparentaba menos, con una
blancura deslumbrante y unos ojos apasionados.El le hablo con la mirada turbada y nerviosa, hasta que logro controlar el temblor de sus labios, toda la noche bailaron, toda la noche el la escucho atento para descubrirla, como quien abre un regalo
sin romper el envoltorio, toda la noche le contemplo, hasta que ella se quedo dormida, sin hacer ruido le arropo con una manta y se marcho.
por primera vez en su vida tuvo miedo, ni el olor de la muerte cuando pasaba, ni las visiones y los sunos,ni siquiera las cosas invisibles que el podía ver y los demás no, le causo tanto miedo, como la sola idea de sumergirse sin escapatoria posible en aquella sensación de embriaguez y exaltación que le produjo la presencia de aquella mujer.Paso los días recordando aquel amor lejano de 4 ano,en el liceo,aquellos besos y aquel olor de miel en los cabellos negros que le acariciaban su rostro con la brisa de la tarde, en el parque junto a ella.Recordó su primera experiencia sexual, solos sumergido en aquel cuerpo que como la luna, relucía en la oscura primavera, los dos temblando,sudorosos, bañados de amor y deseo en la penumbra de la casa sola,
mientras los padres de ella no estaban.Sabia, que los pies que el buscaba, aun no los encontraba, pies de espiga de trigo, de cerezos ágiles, volantes que se entrelacen con los suyos, que mirados desde arriba, el pudiese reconocerlos.Sin embargo ese día sintió, que el amor no se había extinguido en el olvido, el aroma señalado, desojado sobre su joven piel, sedienta como los ríos del azahar...de nuevo podia sentirlo, aquel amor dormido que despertaba nuevamente en la flor de su soledad.
carolina


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3 comentarios:

Insanity dijo...

Mi abrazo y mi anhelo de felicidades para vos, hoy, y a cada día.
Muchas gracias por todo.
In

Es un gusto siempre visitarte.

Anónimo dijo...

Que Belleza Carola y tan extraño que uno nunca termina de descubrirte, siempre me sorprendes, en un mundo tan contaminado, alla tanta pureza en ti.
Enrique Chacin.

Omar Mesones dijo...

Dado su evidente interés por la literatura, me permito enviarle mi link, en el cual encontrará una novela publicada On Line. http://omarmesones.blogspot.com/